Los orígenes del cine

La fotografía se convirtió en parte de la vida pública a mediados del siglo XIX, especialmente durante la Guerra Civil, cuando los fotógrafos documentaron por primera vez los campos de batalla estadounidenses. Experimentando con maneras de exhibir fotografías, varios inventores idearon un juguete sencillo que hizo posible ver una serie de imágenes en rápida sucesión, creando la ilusión de movimiento. Se llamaba zoótropo.

El 19 de octubre de 1878, Scientific American publicó una serie de imágenes que representaban a un caballo a galope, junto con instrucciones para verlas a través del zoótropo. Las fotos fueron tomadas por un fotógrafo inglés, Eadweard Muybridge, para resolver una apuesta entre el empresario californiano Leland Stanford y sus colegas. Stanford sostenía que en algún momento, con el paso del caballo, los cuatro cascos se levantaron del suelo. Se alistó en Muybridge para tomar fotografías de las posiciones de las pezuñas de un caballo en rápida sucesión. Las 12 fotos de Muybridge mostraban que Stanford había ganado la apuesta.

Proyector Rudimentario

Los hallazgos de Muybridge fascinaron a muchos, y con el apoyo de Stanford creó un proyector fotográfico secuencial, el zoogiroscopio, en 1879. Con este dispositivo, Muybridge proyectó sus fotos a una audiencia cautivada de San Francisco al año siguiente.

Mientras tanto, en París, el destacado fisiólogo Etienne-Jules Marey estaba haciendo un trabajo similar. Sus estudios de animales en movimiento lo llevaron a experimentar con la fotografía, y creó una cámara que podía tomar 12 fotografías por segundo de un objeto en movimiento. La técnica, llamada cronografía, junto con el trabajo de Muybridge, fueron los conceptos básicos para las cámaras de cine y los proyectores.

El Cinegrama

En 1888, en la ciudad de Nueva York, el gran inventor Thomas Edison y su asistente británico William Dickson se preocuparon de que otros estuvieran ganando terreno en el desarrollo de cámaras. La pareja se propuso crear un dispositivo que pudiera grabar imágenes en movimiento. En 1890 Dickson reveló el Kinetograph, una primitiva cámara de cine. En 1892 anunció la invención del Kinestoscope, una máquina que podía proyectar las imágenes en movimiento en una pantalla. En 1894, Edison inició la proyección pública de películas en los recién inaugurados “Kinetograph Parlors”.

Una vez más, los franceses estaban trabajando hacia el mismo fin. En 1895, Auguste y Louis Lumière introdujeron el Cinématographe, un proyector que podía mostrar 16 fotogramas por segundo. En su cine público, la gente  quedó fascinada con las películas de simple movimiento y acción: imágenes de un bebé comiendo, una manguera chorreando agua y los trabajadores saliendo de la fábrica de Lumière.

Una nueva forma de arte

Mientras que las primeras películas eran de ocurrencias comunes – trenes acercándose, gente bailando, y animales jugando – los cineastas pronto empezaron a incorporar historias y música en sus obras. Entre los años 1890 y 1927, se produjeron miles de películas mudas, con una sofisticación cada vez mayor del argumento y de la artesanía técnica.